jueves, 11 de septiembre de 2014

Anecdota de vida II

Simplemente me encontraba allí esperándote. El sitio se encontraba lleno de gente pero yo a lo lejos solo te podía ver a ti. Había soñado muchas veces con este reencuentro, hasta que por fin se cumplió. Te vi y con tan solo una sonrisa me invitaste a que te siguiera, me llevaste a uno de tus lugares preferidos, ahora si nos encontrábamos solos tu y yo. Me tomaste de la cintura y con la otra mano me tomaste de la mejilla y me dijiste que estaba muy lindo ese día, solo bastaron un par de sonrisas hasta que me llevaste hacia a tu cuerpo y me besaste. Sentí millones de cosas y mas de un recuerdo se paseaba por mi cabeza, mientras me abrazabas, me acariciabas y sentía tu calor con el mio. En mi cabeza solo sonaba una frase que te quería decir pero era imposible dejar de besarte, ya que a decir verdad no lo hacia hace años, hasta que en un determinado momento dejaste de besarme para sacarme las palabras de la mente y decir lo mismo que tenia ganas de decirte, solo me sonroje y conteste "yo también" con un nudo de sentimientos en la garganta ... Estuvimos un hermoso y largo rato mas hasta que llego el momento que ambos sabíamos que llegaría, mi mirada ya no era de felicidad como antes, pero disfrutaba el momento con todo mi ser, me tomo nuevamente de la mejilla me beso y me dijo "No pasa nada bebe, pasaron muchos años y acá estamos, ambos nos vamos a esperar y podremos concretar esto, aunque debo decir que me pone triste y feliz todo esto, te quiero". Me beso por ultima vez, me tomo de la mano, me sonrió y se fue. Es la ultima vez que lo vi, pero se que lo veré nuevamente en unos años quizá.

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